Fernando Fader

Imagen002

Pintor Argentino, Nació en Mendoza (o en Burdeos, según Lozano Mouján), el 11 de abril de 1882; murió en Loza Corral, Ischilin, provincia de Córdoba, el 25 de febrero de 1935. Transcurre su infancia entre la ciudad de Mendoza y Europa por los viajes frecuentes de sus padres. Carlos Fader, ingeniero Alemán y Celia Bonneval, francesa. Muy temprano se manifestó su afición a la música y el dibujo. En 1900 se radicó en Munich, ingresando en la Real Academia de Arte en donde fue discípulo del famoso pintor animalista Heinrich Von Zügel, cuya influencia se hizo sentir en toda su obra, especialmente en la preocupación por la luz y la pesadez de los empastes. Egresó cuatro años más tarde, con la más alta distinción de esa academia. Su cuadro “La Comida de los cerdos”, obtuvo la Medalla de Plata en la Exposición de Munich de 1904. Ese mismo año regresó a la Argentina y en 1905 expuso por primera vez en Buenos Aires cincuenta y cuatro de sus trabajos (retratos, acuarelas, óleos) en el Salón Costa, donde en el año siguiente, 1906, realizó su segunda muestra con 60 obras de Mendoza y Alemania. Participa en los conjuntos presentados por el grupo Nexus entre los años 1907 y 1908. Desde entonces, por seis años, solo aparece esporádicamente, pues está absorbido por la penosa aventura de encauzar el río Mendoza, transformando su energía en electricidad; empresa fracasada que termina con la pérdida de su fortuna. Presente en 1914 con sus obras “La vuelta al pueblo” y “Los Manilas”, en el Salón Nacional, rehúsa el Premio Adquisición que el jurado otorga a este último. En 1915 se le adjudica la Medalla de Oro en la exposición de San Francisco de California, por su óleo ya premiado en Munich, “La Comida de los Cerdos”, y marca ese año su última presentación en los certámenes nacionales con “La Liga Azul”, “Las Madre” y “El agua de los buitres”. También en 1915 se destacan, entre otras, sus obras “Bayos al sol tibio”, “Crepúsculo luminoso”, “Bajo los duraznos”, Campo desierto” que, en la muestra de doce pintores argentinos, expone en la Galería Müller. Nombrado profesor en la Academia Nacional de Bellas Artes, debe abandonar sus cátedras en 1916, al descubrirse el mal que lo aquejará hasta su muerte y por prescripción médica se radica en Córdoba, residiendo sucesivamente en Dean Funes, Ojo de Agua, Las Peñas, Ischilín. Desde 1916 hasta 1|931, en que concluye su último cuadro, “Capilla de Sumampa, reaparece casi todos los años destacándose entre muchos de sus trabajos: en 1914 con la serie “Vida de un día”; en 1926, “La reja”, “Tarde de Invierno”, “”En el corral”, “Los algarrobos”. En 1927 con “El Patio” “El yugo”, “La mazamorra”; en 1930 con “La soledad de Candelaria”, Aclarando en la higuera, etc. Su obra, inspirada en temas serranos, llena de prodigiosa luminosidad, dominada por una concepción naturalista, es la síntesis de su amor a la tierra, y señala el fin de la etapa academizante en la pintura argentina y el advenimiento de la renovación impresionista. Se halla representado en los museos Nacional y Municipal de Bellas Artes de Buenos Aires, J. B. Castagnino de Rosario, Rosa Galisteo de Rodriguez Santa Fé , Parque Fernando Fader de Mendoza, etc.